Archive for the ‘Artículos de "Lorenzo Hazañas"’ Category

“Rica indigencia”

Viernes, Septiembre 15th, 2006

Nuestro colaborador “Lorenzo Hazañas” nos escribe un nuevo texto.

“Pertenecer” (*) al albergue de San Juán de Dios es pertenecer a Amelia, la sobrina del director.

“Pertenecer” a Amelia a mi me ha supuesto pertenecer a la pu… calle.
Con este poema le cuento a la estructura social lo que me ha afectado su injusto proceder.

Gracias por la adrenalina que me ayuda a sentirme vivo y a “desear” salir del pozo a “pesar” de vosotros. Ah, un dato, yo pertenezco a mis padres, a Dios, a la palabra y a mi mismo.

“Rica indigencia”

“No soy indigente, lo estoy
moví el alfil con poca habilidad
la jugada me condujo a la ruindad
pero sigo aprendiendo a día de hoy.

He dormido feliz en la Plaza de Oriente
yo, pobre republicano vigilando el palacio
Rodeado de humildes generosos y algun zafio
Que me ayudan a sentir que soy gente

Voy a salir del pozo reforzado
el humor no lo pierdo, sueño y rio
un poeta que rie no será condenado

La indigencia me nutre, me acerca a la verdad
le digo a los mendigos, no olvidar quienes sois
de los pozos, se sale más fuerte, con amor y humildad”

Lorenzo Hazañas

(*) “Pertenecer” en el argot de la indigencia quiere decir:
Cuando un indigente entra en su primer albergue, se le pone una marca indeleble, como los sacramentos, o como la marca de la ganadería. A partir de ese momento se “pertenece” a él.
No se puede ir a ningún otro, ni siquiera al municipal de San Isidro, salvo que seas derivado -otra horrorosa expresión- por el responsable del sitio al que “perteneces”.
Si este está enfrentado contigo, o le has caido mal, o ha entendido mal tu problema, o cualquier otra puñetera causa, tu destino es inevitablemente la calle.
Tu vida está en sus manos, de una persona sin experiencia en la vida -lo digo por su juventud- y con una experiencia universitaria de una diplomatura de tres años. Es lo que hay.

“¿Asistencia social?”

Martes, Septiembre 5th, 2006

“Lorenzo Hazañas” ha vuelto. Bienvenido. Su primer texto después de su peripecia en el centro terapéutico.

“A San Juán de Dios llegué como mendigo.
Encontré normas, no había caridad.
Llamé a Calor y Café y sentí frío.
Para ser honraos les falta
lo que le falta al café
pa ser café cuando es Malta.
Luego acudí al Samur Social
me dijeron que hablo bien, que tengo educación
que como indigente no doy el tipo normal
que en fase depresiva, en rehabilitación
de sustancias, no tienen nada para mí
Angustiado, dolido, acabado, con el orgullo herido
mis pasos me dirigen a la Plaza de Oriente
Por primera vez mis huesos van a dormir
en la calle.
Mi amor por la ópera me lleva hasta
su vera, a su templo.
Y allí el milagro
cinco indigentes me llueven con retazos de su corazón
me miman, me arropan. Me dicen, con amor
no estas solo y tienen razón.”

“Lorenzo Hazañas”

“CALVOKHAN queremos un hijo tuyo”

Jueves, Agosto 24th, 2006

Lorenzo Hazañas dixit:

Estimado Sr. Calvo, cada vez que escucho su nombre la seguridad que invade mi cuerpo y mi alma es indescriptible.

Usted ya sabe, que los indigentes tenemos poco dinero, pero que alma mucha. Estamos tocados por lo divino, sabido es que Zeus tenía costumbre de bajar a la tierra, disfrazado de Mendigo, para comprobar la condición moral de los mortales; a algunos les hizo semidioses.

Yo, que conozco a muchos mendigos, e intento indagar quién es Zeus, pretendo librarles de la desconfianza hacia su augusta persona. Pienso que es la incultura y el mal intencionado pensamiento de los indigentes, lo que no les deja entender la bondad de sus intenciones.

Pobres ignorantes, no saben que al manifestar que va a sacar a los indigentes y a las putas de las calles de Madrid, solo pretende explicar, que sabiendo que solo hay plaza en albergues para 800 o 1.000 personas y el espabilado concejal conoce que son 6.000 los censados (o más porque igual que en las manifestaciones es dificil contarnos y además nos movemos mucho para buscarnos la vida).

Pues bien, lo único que anuncia, el nunca lo suficientemente bien ponderado Sr. Calvo, es la construcción de un hiper albergue, con asistencia psicológica, adecuada orientación laboral, trabajadores que no beban, comida no caducada, personal profesional y tierno que devuelva la autoestima a los pobres, personas en crisis más o menos larga, que disfrutarán los 5.200 que quedan sin albergue de un centro modelo, donde además, internará a las prostitutas y prostitutos para hacer de nuestra vida un paraiso mientras volvemos a la vida normal.

Algunos a lo mejor no querremos volver.

Se lo intento explicar a mis colegas los ingredientes y muchos no me creen. No saben de fisonomía humana. Con la cara de buen hombre que tiene usted.

En fin, que pienso que Zeus ya le habrá hecho “semidí”; anímese Sr. Calvo, un par de ideas geniales más y la O y la S las tendrá ganadas.

Mi más profunda admiración y llameme el día que vayan a poner el primer ladrillo del hiper albergue Calvolandia.

Sin más se despide el ingrediente más mentiroso bajo la facha de la tierra.

POST DATA: Mis saludos de perfil al resto de cocejales egipcios del Ayuntamiento de Madrid.

¿Cuanta ruindad cabe en un alma?
A veces me pregunto sin respuesta
Lo pensaré en un parque con gran calma
Voy a iniciar entre los pobres la colecta
Os voy a regalar un peluquín de Samarkanda

“El poder de un corazón bonito.”

Jueves, Agosto 24th, 2006

“Lorenzo Hazañas” es un nuevo miembro de “indigencia”. Politoxicómano de edad indefinida, pero más cerca de los 50 que de los 60. Vive en un albergue, pero en agosto irá a una comunidad terapéutica. Bienvenido.

“Esta, mi primera participación, es un poema, como muestra de agradecimiento a Elisa, terapeuta ocupacional del Cad de Arganzuela, que trabaja con inteligencia, ternura y sumo respeto por todas las personas que tienen el honor de caer en sus dulces manos.”

“EL PODER DE UN CORAZÓN BONITO”

Emigrante de Kaos, en mar umbrio
Lejana, nublada, como bello espejismo
Isla poblada de palmeras sonrientes
Se apareció a sus ojos al poniente
Al llegar allá, una sutil papagaya

Sutil, bonita de ojos claros
Ofreció al náufrago, mágico alimento
Nació otro hombre, detrás de la borrasca
Resonaba al lado, el tic tac de un reloj
Indicando optimista, a Kronos el camino
Suspiró el navegante. Con ternura y razón
Aquella linda ave dio luz a su destino

GRACIAS es una palabra demasiado corta.

“Lorenzo Hazañas”