Impuestos o caridad.

El otro día fuí a misa, a una iglesia que frecuentaba en mi primera vida, y el párroco, en la colecta, dijo: “Os recuerdo que la colecta de hoy es para Cáritas Diocesana. Os recuerdo que en nuestra parroquia también hay personas en situación de necesidad. Os doy gracias de antemano por vuestra probada generosidad”. Lo dijo como si a los feligreses les sorprendiera que en su barrio hubiera pobres. Evidentemente era una parroquia de un barrio pudiente de Madrid.

Bueno, a lo que iba, todo el mundo se rascó el bolsillo y dió su correspondiente óbolo.

No solo eso, sino que a la salida había dos personas pidiendo limosna y también recibieron abundantes donativos.

Ahora Cáritas, con razón, hace un llamamiento ante los efectos de la crisis.

Y yo me pregunto, porque tiene que ser, siempre, como una limosna.

Te ayudo por caridad.

A las personas con dinero no les importa dar para caridad, pero sin embargo les repatea que sea para impuestos.

Si se subieran los impuestos, exactamente en la cuantía que se destina a obras de caridad y el dinero recaudado se destinara a ellas, sería igual, pero la gente protestaría por la subida de impuestos.

Odiamos los impuestos, pero nos gusta la caridad.

Será que así calmamos mejor nuestras conciencias, o que así nos sentimos superiores, triunfadores.

No entendemos lo humillante que resulta tener que pedir, pedir limosna, acudir a Cáritas a recibir caridad.

Más teniendo en cuenta que la caridad se reparte con criterios discrecionales, no escritos y nunca igualitarios o equitativos.

No me queda más remedio que insistir,

DERECHOS Sí, CARIDAD NO.

Aunque sea subiendo los impuestos.

2 Responses to “Impuestos o caridad.”

  1. indigencia » Blog Archive » Comentarios en meneame Says:

    […] artículo “Impuestos o caridad” ha sido incluido en […]

  2. indigencia » Blog Archive » Comprar producto nacional. Says:

    […] Sigo diciendo que si el gasto social, procedente de los impuestos fuera el correcto, quizás no haría falta la caridad. […]

Leave a Reply