Mafias en los roperos.
Cada vez son más las quejas que me llegan sobre el funcionamiento de los roperos.
En primer lugar quiero resaltar la influencia de la crisis en la situación. En los últimos meses, se están produciendo afluencias masivas a los roperos.
Básicamente el mayor número de personas proceden de la inmigración, especialmente sudamericanos y personas del Este de Europa y en menor medida marroquies.
Los negros tienen sus roperos especiales y exclusivos para ellos.
Ayer, un colega me comentaba, “chico, he ido al ropero de siempre en la Iglesia de Bravo Murillo a las 4h 30′ de la mañana y solo he conseguido el número 5. Había tres rumanos y un dominicano que estaban haciendo cola durmiendo allí.
Los rumanos son los de siempre, van todos los lunes, cogen los primeros números y se llevan bolsones de ropa con todo lo mejor y cuando entras tu, ya no queda nada”.
Esa ropa que cogen aparece luego en el Rastro o en cualquier mercadillo, el domingo a la venta. De eso viven.
Esta situación se repite en la mayoría de los roperos, ya escribí sobre ello hace unos días.
El problema es la masificación. Antiguamente la gente española de la calle, iba a los roperos todas las semanas, cogía un pantalón, dos camisas, una muda y algo de abrigo y con eso tiraba una semana. A la semana tiraba lo que tenía y renovaba el vestuario y el fondo de armario.
Ahora se emplean los recursos para el lucro personal y no puede ser.
De hecho, hay roperos que han cambiado su forma de funcionar. Ahora toman nota de los datos de las personas y solo les dejan volver a los tres meses.
No se dan cuenta que esta medida sirve para las familas que son pobres pero viven en una casa, estas cogen la ropa que necesitan para todos sus miembros y vuelven el trimestre siguiente, pero la gente que de verdad vive en la calle se queda sin poder cambiarse de ropa, porque no puede almacenarla.
En fin, supongo que a las voluntarias que atienden los roperos, buena gente de buena voluntad, no se les puede pedir que además tengan la suficiente psicología como para diferenciar a unas personas de otras e intentar conceder a cada uno lo suyo.
La pobreza tiene mala solución, pero peor es la indigencia.
Febrero 2nd, 2009 at 17:32
[…] Y además existen colectivos numerosos, nuevos en la calle, que se están haciendo con el control de los mismos. […]