Masificación y quejas.
Ya sé que después de este artículo me volverán a llamar racista o xenófobo, pero lo único que hago es contar la realidad.
Las cosas se están calentando. Cada vez hay más gente haciendo uso de “la caridad” y se empiezan a generar conflictos.
Los paganos de esta situación son los españoles que están en la calle.
¿Qué es lo que pasa? Pués que los criterios han cambiado.
Antiguamente los comedores de “caridad”, los roperos de las parroquias, eran básicamente para los indigentes, para la gente que vivía en la calle. Ahora están abarrotados de sudamericanos, gente que vive en sus casas pero que tiene poco dinero, de personas de Europa del Este que viven en la calle con grados altos de alcohol, los llamados subsaharianos - no sé por qué no se puede decir negros- y marroqiues.
Empezaré por los roperos.
Las mujeres sudamericanas, llegan a los roperos con los niños, y utilizando el recurso de la lástima, se llevan bolsones y más bolsones repletos de ropa, para ellas, los niños y sus maridos. Realmente mucha de esa ropa luego es revendida en el Rastro o enviada a sus paises de origen. Es decir no es necesaria para ellos.
En un ropero del barrio de Salamanca me dicen que hay una mafia marroqui. Un voluntario marroquí del ropero, un tal Raschid, siempre consigue que los tres primeros números sean para sus colegas. Y ahora la misma historia, estos entran con grandes bolsones, están mucho tiempo dentro seleccionando la mejor ropa y luego lo que se llevan lo revenden y de eso viven.
Antiguamente, los españoles que iban a los roperos, cogían un par de camisas, un pantalón y un jersey y con eso tiraban un par de semanas. Tardaban en la operación no mas de 5 minutos y todo el mundo conseguía acceder a la ropa.
Ahora los comedores. La historia es similar, están llenos de rumanos borrachos, y lo digo porque esto si lo he visto yo, entran totalmente borrachos, -también digo que tengo muy buenos amigos rumanos, trabajando, saliendo de la calle y luchando honestamente por sus vidas y su futuro- matrimonios o parejas de sudamericanos, gente que se ve que no está en la calle, pero que tiene poco dinero, y un montón de sudamericanos que tampoco están en la calle. Conclusión, colas interminables, problemas para acceder, peleas en las colas.
Los extranjeros, lógicamente se ayudan entre ellos y permiten que todos sus colegas se cuelen, lo que genera mucha tensión.
“Los “negros” no respetan ninguna cola, ellos pasan siempre los primeros y no les digas nada porque encima te llaman racista”, comentario habitual entre los españoles.
Parece ser que hace unos días ya hubo una pelea en las puertas del comedor de la “Cruz de Malta” en la calle del Topete y que incluso rompieron la luna de la entrada.
La cosa está subiendo de tono y un día va a ocurrir una desgracia. Por supuesto, si pasa, la culpa será de los indigentes que son unos pordioseros desharrapados.
Nadie echará la culpa a la escasa y mala asistencia que se recibe, y gracias a que la da la Iglesia Católica, porque lo que es el Ayuntamiento o la Comunidad…
Noviembre 28th, 2008 at 18:14
A lo no politicamente correcto ahora se le llama racismo. Esconder la verdad con mentiras es lo correcto.
Pues yo prefiero la verdad como tu la cuentas.
Diciembre 17th, 2008 at 17:58
[…] Esta situación se repite en la mayoría de los roperos, ya escribí sobre ello hace unos días. […]
Febrero 2nd, 2009 at 17:25
[…] Ya lo avisé hace poco en un post que se titulaba “Masificación y quejas” […]