EL indigente/actor. Historias de teatro.
Hasta hoy no he querido escribir sobre este asunto, hasta esperar a su final.
Como sabrán seguro todos ustedes, se ha estrenado una obra de teatro, en el Festival de Otoño de Madrid, dedicada a “los sintecho”.
La obra se titula “Caidos del cielo” y es un homenaje a Rosario Endrinal, la indigente quemada en un cajero en Barcelona.
Participan un total de 18 actores, de los cuales seis son no profesionales.
Hasta ahora no he escrito sobre este tema por que participaban en la obra dos conocidos míos de la calle.
Tras la muerte de Endrinal, Pedrero quiso rendirla homenaje y escribió esta obra, que ahora llega a escena, tras nueve meses de ensayos, con dos repartos, y un total de 18 actores, de los cuales seis son no profesionales, un perro y una paloma. Se trata del primer “gran montaje” de la compañía. “Les daba miedo aprenderse textos largos, pero ese miedo quedó a un lado”, explicó Pedrero, que ha logrado levantar una obra de dos horas de duración.
Nueve meses de ensayos.
El patrocinio de la Fundación Coca Cola y por supuesto subvenciones a RAIS (Red de Apoyo A la Inserción Sociolaboral) en cuyos locales se trabajó durante este tiempo.
¿Cual es el motivo de mi artículo?
Los indigentes no han cobrado un euro por su participación. Solo el mes del estreno les ofrecieron una “beca” de 100€.
Por supuesto todo el mundo ha cobrado, además de los beneficios correspondientes a la imágen pública de Rais y de Paloma Pedrero.
Ante esta situación se han desarrollado dos tipos de respuestas.
Uno de los indigentes/actores, al enterarse de la realidad, dimitió y abandonó la obra.
Otro más timorato, o mejor con más capacidad de sueño, me decía ayer:
” No, no hemos cobrado, pero ahora estamos esperando a que salgan bolos y en estos si cobraremos. Parece que hay buenas perspectivas. Además a mi, uno del teatro me ha dejado dormir en un mueble cama que tiene en su oficina y estoy buscando trabajo en …. la hostelería, como siempre”.
Deseo de todo corazón que este último indigente/actor encuentre trabajo, dificil está la cosa, y que todo no acabe como un sueño roto.
Me parece que todo esto vuelve a ser la manipulación de unos pobres ilusos, que lo único que necesitan en un buen trabajo, digno y un techo igual de digno.
Algo probablemente más barato que toda una costosa obra de teatro con 18 actores.
Pero como siempre a los “pobres”, “bastante les hemos dado ya, coño, que encima salen en el teatro” .
DERECHOS SÍ, CARIDAD NO.