“El Señor no funciona así”
Hay un bar en Madrid por lo menos sorprendente.
Diré que nunca he entrado en él, pero si he pasado últimamente varias veces por delante.
Es un bar típico de cañas, tapas y menús.
Se preguntarán ¿en que es sorprendente?
La gracia está, en que a la puerta tiene dos pizarras, de esas habituales, que ponen sobre la acera para enseñar el menú del día o las raciones.
Bueno pués una recoge siempre el menú del día, pero la otra…, la otra recoge todos los día una cita variada, citando a su autor.
Las que he visto me han parecido divertidas o curiosas, pero sobre todo una me impactó.
Decía: “Cuando era pequeño, rezaba todas las noches al Señor pidiéndole una bicicleta. Con el paso del tiempo descubrí que el Señor no funciona así. Por lo que robé una bicicleta y luego recé al Señor para pedirle perdón.”
No recuerdo al autor que por supuesto si estaba en la pizarra.
Me gustaría recibir comentarios sobre este pensamiento.
Julio 15th, 2008 at 22:25
1 - Los católicos tienen una gran suerte que es la de poder confesarse cuando quieran y ser absueltos de sus pecados a cambio de un cuantos rezos. Los ateos lo tenemos muy crudo: cargamos con la culpa de por vida.
2 - Ellos intentan portarse bien porque les han prometido el cielo y amenazado con el infierno (y si no les sale, ver punto 1), nosotros sólo porque lo creemos conveniente es decir por motivos éticos, sin zanahoria ni palo.
Julio 16th, 2008 at 7:36
Buenas Pedro.
Te leo y oigo desde hace tiempo. Pensé que habías dejado la página. Qué susto. Hasta ahora no he querido dejarte comentarios, pero ya que los pides.
Yo más que ser creyente, diría que querría ser creyente, pero no siempre me “sale”.
Pero lo que sí creo es que “El Señor no funciona así” ni para repartir bicicletas ni para repartir perdones… Si acaso la imagen de una madre de adolescente (estoy sufriéndolo ahora mismo yo en mis carnes) disfrutando / sufriendo viendo crecer a su hijo, queríéndole atar corto para protegerle, teníendo que dejarle libre, porque sabe que es así como crece.
No sé muy bien para que “vale” un Dios así. Pero al tiempo “vale” mucho y no “vale” para nada.
Un abrazo
Julio 16th, 2008 at 10:50
Hola Pedro,
me alegra ver que escribes de nuevo, se echaba de menos!
Respecto tu post, sin entrar en valoraciones religiosas, esta cita me hace reflexionar sobre la forma simplista y rápida que tenemos las personas de enfrentar un problema, me explico: en ninguna de las dos opciones seguidas por el protagonista se requiere un esfuerzo personal. En la primera, que le venga del cielo. En la segunda que me venga del vecino y pido perdón a “algo/alguien” que me he inventado para quitarme los problemas de conciencia.
Quizá esto es lo que se nos enseña ahora, a conseguir las cosas rápido y sin sacrificio. La primera consecuencia de esto es la frustración personal. No nos han enseñado que en el camino se aprende, que si no obtenemos lo que ansiamos no pasa nada, que lo importante es lo vivido en la experiencia.
Otra de las consecuencias importantes es que perdemos la oportunidad de explorar otros caminos, más lógicos y éticos y más importante aún: intentar usar la creatividad para resolver el problema de otra manera.
Al protagonista del poema le propondría al menos estas otras:
1) Pedírla prestada.
2) Pedirle a alguien que no la use demasiado si se la puede regalar o que se la venda a un precio asequible.
3) Fabricarse una a base de piezas como hicimos alguno cuando éramos adolescentes y no existían las videoconsolas ni las motos con motor eléctrico ;-).
4) Pedir el aplazamiento del pago en la tienda o pagar con trabajitos por horas de fin de semana.
y un largo etc…
claro que para todo ello se requiere el esfuerzo de pensar, pararse a reflexionar, sacrificarse, aprender a comunicarse y afrontar la posibilidad de un fracaso, palabras mayores para estos tiempos en los que estamos… y esto sí que me parece una crísis preocupante… la económica es pasajera y discutible
un abrazo.
Julio 16th, 2008 at 11:12
No sé para qué pides comentarios, si luego no los respondes. Aun así, yo, por mi parte, totalmente de acuerdo con Greg.
Julio 17th, 2008 at 18:53
Llevabas tiempo sin publicar y has vuelto con fuerza. Gracias por dedicarnos estas perlas.
Pues si, la religión cristiana funciona así. Pero fíjate, un día me preguntó mi hijo que por qué no hacía la comunión, y entre varias explicaciones que le dí le explique que hay que hacer un remix de todas las religiones, porque si no cumples los prefectos, sino haces tal o cual cosa no te habrirán las puertas del cielo, y si eres musulman te pasará lo mismo, y si eres budista o judío… Así que lo mejor, le dije a mi hijo, es ser buena persona, hacer las cosas bien y dedicarte a hacer feliz a los demás; luego, cuando mueras, puedes probar a llamar a esas cuatro puertas, a la de Dios, Ala, Jehova o Buda, !!tendrás muchas más probabilidades de que te abran alguna de ellas, muchas más que si cumples las leyes de una sola religión!!
Julio 29th, 2008 at 3:41
Hola Pedro, que alegria verte de vuelta por aqui.
Estoy totalmente de acuerdo, “El Señor no funciona asi”. Existen muchas personas que creen que la confesión perdona cualquier cosa que hagamos, y “El señor no funciona asi”, para que una confesión sea valida deba haber arrepentimiento verdadero, proposito de enmienda, por eso el Sacerdote es quien ofrece el sacramento pero quien hace que sea valido es el Creyente, por eso es que esta frase es muy dificil analizarla, pues la frase en si implica un desconocimiento del amor y de Dios pues “El señor no funciona asi”.
Recuerdo mucho la frase de un grupo musical - humoristico argentino llamado Les Luthiers que decian “Lo dificil no es pecar y luego arrepentirse, lo dificil es arrepentirse y luego pecar”.
La creencia Cristiana es una opción personal, como el no creer, para el que Cree, Jesus es el camino la verdad y la vida, para el que no cree lo importante es ser un hombre de Buena Voluntad como ya varios lo han dicho aqui, asi que los hombres de buena voluntad pueden contar con las oraciones de aquellos que creen para que sigan siendo verdaderos hombres de buena voluntad.
Dios nos bendiga