“Mi amigo rumano”

Cuando empecé a ir a un centro de día de una ONG, hace unos 4 años, conocí a un grupo de rumanos.

Eran gente afable y educada. Siempre bien vestidos.

Uno de ellos tenía problemas de epilepsia y otro no se que problemas con una pierna, el tercero estaba en perfecto estado de salud.

Sobrevivían como podían, pequeñas chapuzas, pintura, albañilería o aparcacoches.

Los dos con problemas de salud fueron atendidos correctamente y luego les dieron plaza en pisos de reinserción y hoy en día trabajan y viven en sus casas.

El tercero, mi amigo, no recibió ninguna ayuda porque no la necesitaba.

Ayer me lo encontré. Está alcoholizado, lleva cinco años deambulando por las calles de Madrid, sin conseguir un contrato de trabajo por culpa de los famosos papeles.

Tiene problemas para andar, los pies totalmente hinchados y sigue durmiendo en la calle.

Yo no sé si la solución es papeles para todos o repatriación, pero de lo que sí estoy seguro es que la solución no es tenerlos sin poder trabajar durante años en la calle.

Espero que mi amigo salga adelante.

Leave a Reply