“El muerto invisible del Rastro”
Con este tremendo título, publica hoy un reportaje el diario “El País”.
El muerto invisible del Rastro
El cadáver de un ’sin techo’ pasa un día sentado en un banco del mercadillo
DANIEL BORASTEROS - Madrid - 06/04/2008Alfredo emergió del iglú de mantas a las nueve de la mañana del último domingo de 2007. Mario ya se había incorporado y estaba, algo encorvado y con la cara sujeta entre las manos, sentado en un banco. Emilio ya se había marchado. Los primeros puestos del Rastro colonizaban la acera de la Ribera de Curtidores. “Adiós”, recuerda Alfredo que dijo antes de arrastrar su carrito. Mario no contestó. Estaba muerto. Se quedó en la misma postura, erguido e inmóvil, hasta las diez de la noche.
Pero comete algunas imprecisiones. Así publica que:
ONG Solidarios cifró a principios de marzo, mediante meticuloso recuento, en 621 individuos
El recuento dió esa cifra, pero los técnicos valoran que como mucho se encontró a uno de cada dos, es decir que debía de haber más de 1.200 personas durmiendo en las calles.
Éstos son los que, a pesar de la recientemente clausurada “campaña contra el frío” municipal, prefieren dormir al raso en el centro de Madrid
El problema es que no prefieren dormir al raso, sino que todos los recursos están llenos y no hay plazas para dormir.
Por eso, el albergue del padre Enrique tiene tanto éxito. Este lugar sí tiene jergones para dormir y no cierra en toda la noche. Pero su capacidad es de 50 plazas. “En ocasiones, allí se hacinan hasta 200 personas”, denuncia una voluntaria de la ONG Solidarios. “Ocupan hasta las escaleras de acceso”, insiste. El responsable argumenta que prefiere esa masificación a negarle el techo a cualquiera de los que van allí en busca de refugio.
Pero el responsable no cuenta que, para 200 personas, hay dos duchas sin puerta y dos tazas de water sin puerta. Y tampoco dice que lo que llama jergones, son unas esterillas de plástico negro para echarse en el suelo.
Me gustaría que la prensa y los periodistas fueran un poco más rigurosos con sus informaciones.
La imágen que siempre se transmite es que la gente que vive en la calle lo hace por gusto y no hay nada más lejano de la realidad.
El problema es que cuando alguien lleva ya muchos años de calle, sin haber recibido nunca una atención correcta, pierde la esperanza de salir y prefiere organizarse por su cuenta y dejar de ilusionarse o sufrir humillaciones y decepciones.
Por favor traten a las personas de la calle como seres humanos con todos los derechos y no solo como un motivo para rellenar espacios.
Gracias.
Abril 7th, 2008 at 11:35
Hola,
lo leí ayer. He de reconocer que “”"afortunadamente”"” sigue afectándome, pese a que, por desgracia, sucede demasiadas veces y las mentes “humanas” acostumbran a adaptarse a estas noticias para filtrarlas y olvidarlas en un intento cobarde de sobrevivir a lo incómodo. Ojalá no vuelva a suceder, pero si lo hace, que se tome como un gesto heróico, no de rendimiento ante la vida, sí de lucha hasta la extenuación, no de acomodo y abandono. Y que las autoridades tomen nota y se avergüencen… y hagan algo más que maquillar datos.
Sólo un apunte más, aprecien el gesto de este HOMBRE que murió sentado , ¿existe un mensaje más claro y una forma más digna de abandonar el mundanal ruido? Ahora párense a reflexionar y hagan lo que estimen más conveniente.
desde aquí mi recuerdo a Mario.