Archive for Febrero, 2008

“Reencuentros”

Miércoles, Febrero 13th, 2008

Llevo unos día en los que coincido con viejos amigos. Puede parecer algo alegre. Lo es, pero tambien triste.

Triste porque siguen en la calle y algunos en peor estado.

Ultimamente he vuelto a un viejo comedor, “la Soki”. He vuelto a ver al “asturias”, el puerta y a algún amigo más en la cola. Nada cambia, los mismos africanos, mejor el mismo número de africanos, no en balde a Soki la llaman “mama africa”, el mismo número de gente de paises del Este, quizás menos españoles y ahora sí, aparecen más sudamericanos.

Tambien estaba un viejo amigo, “el lejía”. Iba, como siempre bastante “perfumado”, pero tan simpático y cariñoso como siempre. “Verás cuando le diga al socio que te he visto, que alegría se va a llevar”.

Días después fuí a un ropero, al ropero al que yo acostumbraba a ir, mejor al que pienso seguir acudiendo.

Entrevisté al portero. Me ha aguantado más de un año, día a día, a por los 20c que dan. Me cuenta que la cosa está muy mal y que ya incluso van algunos chinos a por el dinero.

A la salida oigo gritos, “eh tú, que pasa contigo”, Juán, “el lejía”, “el socio” y Pepe.

“El socio” se me abraza, “chaval, “osito Pedro” (así me llamaban cuando estuvimos en San Juán de Dios) que alegría verte. ¿Cómo te va?”. Cariño de verdad, colegas que nos hemos ayudado en tiempos difíciles.

Ellos me cuentan que están durmiendo en Barajas y que no les van mal las cosas, van tirando.

El domingo quedé con Bubú, el gran Bubú. Le vi bien, más delgado pero muy contento. Está en un piso tutelado y haciendo cursos de casi todo. Le ayudé a mejorar su blog y después de unos cafés, él ya no bebe, nos despedimos.

Mientras le esperaba me acordé que estabamos en un sitio donde yo iba a recojer 1€ 4 días a la semana.

Me acerqué desde lejos para no molestar y vi la misma cola. Allí estaban, “el pelos”, “patachicle”, “el che”, “jomeini”, “la marquesa de cagaprisas” y mucha más gente conocida.

Pasa el tiempo y nada cambia.

Alegría y tristeza.

“El feroz trostkista”

Lunes, Febrero 11th, 2008

He conocido a un personaje curioso, un tipo encantador. Mayor, unos 60 años, de familia “bien”, pero en la actualidad, con una economía precaria.

Barba y pelo ralos y largos. Cara simpática y con pinta de haber vivido mucho.

Me lo han presentado dos colegas de la calle. Acuden al mismo bar.

Cuando te lo presentan dicen, “es un trostkista”. Inmediatamente él puntualiza “perdón, un feroz trostkista”.

Escribo esto para contar una frase que él utiliza refiriendose a la vida política de su partido, pero que es perfectamente extrapolable a la gente de la calle.

Él dice “nosotros hemos ido siempre de derrota en derrota, hasta el desastre final“.

Que frase más descriptiva, verdad.

La vida de mucha gente de la calle se podría resumir perfectamente en esa frase.

La primera derrota importante es la llegada a la calle, pero seguro que viene siempre precedida de varias otras derrotas.

Cuando se intenta salir de la calle, normalmente se tienen más derrotas. Yo de hecho conseguí salir de la calle durante tres meses, trabajar, hasta volver a recaer y volver a la calle. Una nueva derrota.

Lo importante es tratar de evitar el desastre final. La aceptación definitiva de las derrotas.

Lo importante es seguir luchando a pesar de todo, a pesar de la falta de ayudas, de la incompresión de la sociedad, del convencimiento de muchos de tu inacpacidad para conseguirlo, de tus propios miedos al fracaso, a la derrota, al desastre total.

Hay que conseguir ser un “feroz trostkista” y luchar sin desánimo por tu propia vida.

“Confirmación”

Lunes, Febrero 11th, 2008

Sí, era verdad, el Ayuntamiento ha vuelto a las andadas. Otra vez a regar e intentar echar del Centro a los indigentes.

Por las noches, mejor de madrugada, a horas intempestivas, se presentan la policía municipal, el Samur Social y el Selur para despertar, regar los cartones y echar a los indigentes de sus desoladoras camas.

El Samur ofrece una cama en Mayorales. En plena Casa de Campo. Y temporal, no es para todo el invierno si no solo por unos días. Por supuesto la gente no acepta. ¿Para qué?

El Selur se disculpa por su participación en este triste asunto. “Somos unos mandaos” dicen por lo bajini.

Y la Policía Municipal, una vez regados los cartones, sigue su ruta a otra zona del Centro para seguir con su intervención.

Nadie se pregunta ¿y los más de 1.500 indigentes que duermen en otras zonas de Madrid? ¿esos no interesan?

No esos no afean el Centro, en proceso de recuperación, según nuestro Munícipe.

Y además no podrían ofrecerles ninguna cama, puesto que no hay suficientes.

“Limpieza selectiva”

Viernes, Febrero 8th, 2008

Hoy el periódico digital “elpais.com” publica, en su sección “Yo periodista”, la siguiente noticia.

Limpieza “selectiva” en el centro de Madrid
Un equipo de limpieza, una patrulla de la policía y una pareja del Samur Social obligan a los sin techo a abandonar los espacios donde duermen.
ALBERTO SENANTE - Madrid - 08/02/2008

Muy buena la explicación del Ayuntamiento.

NOTA: ELPAIS.com ha hablado con el Ayuntamiento de Madrid que ha explicado que estas medidas de limpieza se llevan a cabo desde hace mucho tiempo y el Samur Social ayuda a los servicios de limpieza en su tarea, ya que ofrecen a las personas sin techo una alternativa. Además, el Ayuntamiento explica que existe una Ley de Ocupación por la que una persona no puede “acampar” libremente en medio de la calle”.

Hoy voy a entrevistar a varios de los afectados y mañana ampliaremos la información.

“Que mal se administran los indigentes”

Martes, Febrero 5th, 2008

Un colega de la calle me contaba esta historia el otro día.

“Llego al centro de día, al que suelo ir, y me dice la asistente social: “desde luego mengano, que poco te dura la RMI, te la pules en una semana”.

“Tiene cojones”, la dije, “tu vive tres días seguidos en Madrid, sin un duro, sin posibilidad de conseguirlo, andando sin saber donde ir, desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche, psando frío o mojándote si llueve, y al cuarto día vuelve a salir a la calle a las mismas horas pero con 50€ en el bolsillo. A ver cuanto te duran”.

Claro que la gente se lo gasta, sobre todo porque sabes que antes o después, por mucho que ahorres se te acaba y vivirás varios días sin dinero. ¿Que más te da que sean doce días que veinte?

La gente se pega una fiesta, invita a los amigos y cuando se acaba, se acaba.

¿Que más da?

“Algunas historias”

Martes, Febrero 5th, 2008

Ultimamente escribo poco. La vida, mejor la relación diaria, con la gente de la calle consume bastantes energías.

Energías mentales, fuerza mental.

Estos días hablaba con un buen amigo mío. Una persona estupenda, amigo de sus amigos, honesto, trabajador, impecablemente vestido, pero un tipo triste. Quizás mejor definirlo como una persona sin ilusiones.

Que duro definir a laguien como una persona sin ilusiones. Verdad.

Mi amigo, hijo y nieto de guardias civiles, empezó a trabajar con once años. Se colocó después como ordenanza en un banco. Hizo un curso de informática y con 19 empezó a trabajar en un centro de proceso de datos. Llegó a ser jefe de sala. “Trabajaba 14 y 16 horas diarias”, me contaba.

Aquella empresa fué comprada por otro banco y perdió su trabajo. Se colocó en otra empresa informática que cerró dos años después.

De ahí a la construcción, hostelería y trabajos varios.

En el 2002 a la calle. Ahora tiene 55 años cobra la RMI (Renta Mínima de Inserción) o sea 340€ mensuales, sin pagas extras.

Se busca la vida por los contenedores. Tiene muy buen olfato y siempre encuentra “antiguedades”, que es lo que le gusta. Libros, muebles, ultimamente ha encontrado un gramófono en perfecto estado y una colección de discos de pizarra.

Con eso se paga una pensión algunos días del mes, mientras le dura y el resto a la calle.

No bebe ni se droga y solo le gusta jugar su partidita de tute en un bar donde le conocen y le fían.

Yo le preguntaba, “no te apetece buscar un curro”. Su respuesta “pues no Pedro, ¿para qué?. Ya no tengo ilusión por nada, me divierto con mis antiguedades, lleno el día y luego el tute y un cafetito y tan ricamente”.

Que quieren que les diga. Otra historia de soledad.