“Calmar las conciencias”
Ahora que ya han pasado estas fiestas vamos ha intentar hacer recopilación.
Ha habido un montón de cenas, buenas cenas, para indigentes. Langostinos, incluso champán, algunos regalitos, y los indigentes que, ¿tan contentos?
No los contentos han sido los que patrocinaban las cenas. La Iglesia, Rouco, el Ayuntamiento, Cáritas y demás organizaciones dedicadas a la caridad.
Los indigentes, ese día, o esa noche, cenaban mejor, incluso echaban unas risas de más, a lo mejor por el champán, pero luego volvían a buscar sus cartones, su saco de dormir y a prepararse para pasar la noche, como siempre, a la intemperie.
A lo mejor pasaron la noche sin dormir, recordando su vida anterior, los errores cometidos, a los familiares queridos, pensando en la imposibilidad de recuperar sus vidas, de rehacer su existencia, convencidos un año más que nunca, nadie, les va a prestar la ayuda que realmente necesitan.
Sabedores de que nadie les va a conceder sus derechos, DERECHO A Un TECHO DIGNO Y A UNA CORRECTA ASISTENCIA SANITARIA.
Por que digo conceder, los derechos son inalienables, son tuyos te pertenecen, pero en esta sociedad parece que esto no es así.
Un indigente como siempre decimos solo tiene derecho a la caridad, a la buena voluntad de los gestores del Samur Social. Por supuesto no tiene derecho a reclamar nada. Solo faltaría, bastante hacemos que nos molestamos por ellos.
Qué sabrán ellos, si son pobres, tontos y estan muy dañados.
Dios mío, en que sociedad vivimos. 30.000 personas, sí personas, con todos sus derechos, como usted o yo, viviendo en las calles de España.
Sufriendo inutilmente, y mientras tanto otros calmando sus conciencias y aparentando bondad y humanidad.