¿Piensa usted que los inmigrantes que llegan a España, tengan o no tengan papeles, deben tener los mismos derechos que los españoles? Yo sí.
Creo firmemente en la igualdad de los seres humanos independientemente de su raza, sexo o nacionalidad.
La inmensa mayoría de los españoles indigentes que habitan las calles de Madrid tambien piensan como yo.
Entonces ¿cual es el problema? ¿porqué planteo esta cuestión?
Pues porque no existe igualdad en la calle. ¿Que es lo que está pasando?
Los indigentes españoles que llevan muchos años de calle están viendo como disminuyen los recursos a los que estaban acostumbrados. Los que llevamos poco estamos viendo que los inmigrantes obtienen más y mejores recursos que nosotros los españoles.
Hablo como siempre de Madrid, ya que es lo que conozco.
En los escasos albergues de Madrid, San Isidro, San Juán de Dios, San Martín de Porres, Puertas Abiertas, etc. la población de “clientes/usuarios” es mixta, es decir, hay españoles, rumanos, rusos, sudamericanos, africanos, etc. Como debe ser, sin discriminaciones.
El problema viene en que ellos los inmigrantes tienen además otros centros, albergues, exclusivos para ellos. Así hay uno exclusivo para inmigrantes de Europa del Este y otro exclusivo para africanos o subsaharianos, denominación oficial.
Claro, cuando a un español le dicen que no hay plazas en un albergue y ve que si están admitidos inmigrantes, evidentemente se cabrea.
Ellos tienen más recursos.
Siguiendo con la misma linea de aplicación de recursos escasos, los inmigrantes utilizan, con pleno derecho no lo niego, los recursos de centros de día, los escasos pisos de acogida de las Ong’s, al igual que los españoles.
Pero ellos tienen además organizaciones exclusivas para ellos, no las podemos utilizar los españoles, donde también les dan alojamientos, pisos, centros de día, busqueda activa de empleo, etc.
Para más inri, los recursos habituales, mejor diarios, de comedores, bocatas, etc. no han aumentado su número, como si lo ha hecho en cambio la población de “usuarios”, con la consiguiente masificación y empobrecimiento de la calidad.
Antes, por poner solo dos ejemplos, en “la Soki” se comía bién y sin agobios, ahora los últimos turnos suelen quedarse sin la calidad y cantidad de los primeros. Está lleno de africanos ya que es el comedor que les “recomienda” la Cruz Roja.
Para los bocatas y el café en “Lucas” las colas sobrepasan, muchos días, las 11h 30′ antigua hora límite del servicio.
¿Han visto ustedes algun africano mal vestido? Pero ¿a que sí han visto españoles indigentes mal vestidos?
Bueno pues lo que los indigentes madrileños quieren no es que a los inmigrantes no se les ayude, lo que quieren es que a los españoles se les ayude igual que a estos.
Una frase habitual de un colega de la calle, cada vez que coincide con un extranjero en un centro de día o en un comedor es “¿a que a este le dan un piso antes que a mí? Se refiere a plazas en pisos de reinserción o tratamientos.
Existe un pensamiento en la sociedad, “pobrecito ha venido en cayuco”, pero no se piensa lo mismo, “pobrecito”, cuando se ve a un indigente español.
Esto no debería suceder, pero sucede.
Xenofobia no, igualdad.