“Enrique, Gabriel y Enrique”
Lunes, Agosto 27th, 2007Yo recuerdo algunas pelíiculas de espionaje, donde ocurrían muchas cosas que parecían no estar relacionadas y al final todo tenía que ver con todo y todo se explicaba. Seguro que ustedes también.
Bueno pués empiezo por una. La Parroquia de Entrevías.
Como seguro que habrán leido durante estos meses, hay una Parroquia en Madrid a la que algunos denominan “roja”.
¿Porque? Hay varias justificaciones, por ejemplo una liturgia poco ortodoxa, pero el fondo de la historia es que tratan a las personas como iguales.
Yo puedo atestiguar, porque lo he visto con mis ojos, que en la Parroquia duermen indigentes, que el Padre, aunque a él no le guste el adjetivo, Enrique de Castro se ha llevado a su casa a vivir a drogodependientes e indigentes y algunas cosas más.
Es decir trata a las personas como son, como personas e intenta simplemente ayudarlas, no practicar esa virtud cristiana de la caridad. Considera, como nosotros, que las personas, por muy despreciables que parezcan, tienen derechos y no necesitan la “caridad” cristiana, o no la “caridad” cristiana barata sino la auténtica virtud bíblica de la “caritate”.
Bueno pués el Arzobispo de Madrid no parece que esté de acuerdo con nosotros y ha decidido cerrar esta Parroquia y “regalársela” a Caritas, para que haga lo que su nombre indica, “caridad”. Los pobres deben resignarse en aras del cielo futuro.
Ahora ha aparecido otro caso similar. La Parroquia de Albuñol.
El cura párroco, Gabriel Castillo, llegó a Albuñol y empezó a desarrollar su labor. Ayudar a los indigentes, a los inmigrantes e incluso se llevó a algunos a vivir a su casa. ¿Les suena?
El pueblo estaba encantado con su labor, pero no el obispo.
¿Que va a ser esto?
Otra vez la misma excusa, liturgias poco ortodóxas, pero sin valorar, o valorando mucho, la auténtica labor humanitaria.
En ambos casos, “sorprendentemente” el pueblo, la feligresía está con ellos. ¿No habíamos quedado que la Iglesia, con mayúsculas, somos todos.
¿Porqué la decisiones personales, sin hablar o consultar con los interesados, no los párrocos, sino la feligresía?
Bueno y después de hablar de Enrique de “Entrevías” y de Gabriel de “Albuñol” ahora toca hablar del último Enrique.
Este, también llamado “el Padre Enrique”, también se dedica a los indigentes. Pero eso sí de otra manera.
Este sí aplica la caridad cristiana. Este sí esta bendecido por la superioridad.
Este tiene un albergue para los meses de frío en Madrid.
Este recibe en su “albergue” a 200 indigentes, cuando lo oficial son 80 plazas. 200 indigentes que duermen tirados en el suelo en esterillas de plástico negro.
Pero los pobres no deben reclamar sus derechos, deben aceptar su situación con resignación cristiana para alcanzar el cielo.
200 indigentes para los que solo hay dos duchas sin puerta y dos tazas de water sin puerta.
Lo importante es el cielo no la realidad diaria.
Pués nosotros, a fuer de cristianos, creemos en los derechos de la gente, de los indigentes, no de la caridad mal entendida.
Como siempre decimos en esta bitácora “DERECHOS; NO CARIDAD”
