“Las palabras, los pobres y los ricos” (XX)
“Mención de honor popular” “Ser un querido párroco querido”
Tuvimos ya en Semana Santa, en las vacaciones, a un obispo de Madrid que aprovechó el tiempo de asueto pascual para llamar la atención de los tres curas de Vallecas, a quienes dió a conocer mejor a toda España por su buen arte de ayuda no institucionalizada a los más necesitados.
Y ahora, otra vez, en las vacaciones, en plena canícula agosteña, unas monjas del pueblo Albuñol de Granada, llenan los días de retiro anual dando a conocer en emisoras, canales nacionales y extranjeros, prensa e internet al párroco Gabriel.
Si en este país nuestro la asistencia social necesaria y la ayuda eclesiástica interesadfa o desinteresada fueran reales, no creemos que ningún obispo o monja tuvieran ocasión de hacer famoso a alguien que hace aquello que predicaba otro alguien hace muchos siglos, lo de “ama al prójimo como a ti mismo”.
Si ser ciudadano español decíamos que ya es harto dificil, los valientes y atrevidos párrocos que ponen en práctica el segundo mandamiento - amarás a tu prójimo como a ti mismo- de una forma humilde y sencilla, se las ven y se las desean para llegar a fin de mes, en este caso el de agosto, para continuar con su labor, de la que seguro no quieren agradecimiento pero por lo menos no una forma así de dura, por no decir otra cosa, de cese en su quehacer.
En su quehacer, en la que por el cariño, su obra no solo goza del agradecimiento popular sino que además es reconocimiento y admiración. El pueblo de Albuñol está haciendo todo lo posible para que vuelva Gabriel.
Por suerte a Gabriel las monjas le han hecho, todavía, si cabe, más querido para el pueblo y un poco más famoso para España, le han hecho también una página para que le podamos seguir mejor desde fuera de la ciudad ideal de Granada y en todo el mundo.
Ánimo Gabriel todos te esperan.
!! Que cosas ocurren cuando la mayoría de los españoles está de vacaciones !!
Septiembre 2nd, 2007 at 19:01
El pueblo de Albuñol.. y dale que dale, algunos vecinos que no todos, ¿pero que cuento es este acaso el de Pinocho 2? Bajemos pues de los altares al mismísimo Diós y pongámos a Gabriel, a quien ya ni Dios le hace sombra. Recapacita que nunca es tarde: PIDE PERDÓN A TODOS LOS OFENDIDOS POR TU CAUSA, RECIBE Y HAZ QUE LOS VECINOS RECIBAN AL NUEVO PÁRROCO CON ALEGRÍA Y AGRADO Y SI NO TE QUEDAN FUERZAS PARA ELLO, DESVISTETÉ TU SOTANA (EN LA QUE HAS DEMOSTRADO NO CREER) Y SI TODAVIA TE SIGUEN QUEDANDO FUERZAS VETE A ALGÚN PAIS DEL TERCER MUNDO Y MIRA COMO TRABAJAN LOS QUE VERDADERAMENTE SÍ SIGUEN EL CAMINO DE DIOS.