“La alianza de las civilizaciones” (Crónica de un domingo II)
Llego a la plaza de Barceló. Hacía unos domingos que no venía. Todo sigue igual.

Aunque no se lee, debajo de la bandera pone “Ministerio de agricultura, pesca y ALIMENTACIÓN”
El 11 de junio del 2006 publiqué una crónica en nuestra primera dirección, pero que ahora pueden leerlo en esta bitácora, titulada “La alianza de las civilizaciones”. Han pasado casi ocho meses y nada ha cambiado.
Todo sigue igual. Allí estaban “Bubú”, “el marine cocinero”, “Gabriel”, “la muda”, “la marquesa de cagaprisas”, “el seis”, etc., etc.
Y por supuesto los filipinos anglicanos, que por cierto nos dieron un magnífico guiso de alubias, los brasileños de “Os espirita”, con sus bocadillos de chopped o queso para los del islam y los rumanos adventistas.
Solo estaba Daniela, porque Daniel estaba trabajando en Valencia. Le había salido una obra.
Los cánticos se repitieron “más allá del sol, más allá del sol……”.
Me quedé un buen rato charlando con buenos amigos, Enrique, que duerme en “el padre Enrique” (es lo propio ¿no?), Anis*, El marine, que nos explicó su técnica para hacer los calamares gabardina, mi buen amigo Joe “the crazy drummer”, que ya no tiene plaza en Mayorales (recursos del frío) y está durmiendo en la calle, ¿no decía Botella que había plaza para todos?, “el asesor fiscal” y alguno más.
Es increible la situación de esa plaza. Más de 100 personas alimentándose de la caridad de los inmigrantes y nuestras instituciones sin darse por enteradas.
Ahora parece que han encontrado la solución. No, no es dar techo a todos, sino como siempre remodelar la plaza para evitar que esto siga ocurriendo.
“El marine” nos recordó que había misa por la gente de la calle muerta en ella. Así que decidimos ir.
