“Propaganda”
“Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.
Goebells.
Hoy he leido en el periódico La Razón la siguiente noticia, que incluye unas declaraciones de la Concejal de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid, Sra. Ana Botella.
Hombres, de unos 40 años, enfermos e inmigrantes
La pregunta que se viene a la cabeza cuando conoces casos de personas «sin hogar» como José y Mari Nieves es: «¿Y por qué no salen de la calle?». La respuesta sólo la tienen ellos, pero ayuda no les falta. El objetivo que persigue el Ayuntamiento, señaló la concejala de Empleo y Servicios a la Ciudadanía, Ana Botella, en la Inauguración de las Jornadas de Personas «sin hogar» del pasado 26 de Octubre, es «ofrecerles una alternativa, ayudarles a preservar su dignidad y evitar su exclusión de la sociedad». Para ello, hasta diez equipos de facultativos del Samur Social compuestos por psicólogos y trabajadores sociales recorren a diario todos los distritos de Madrid para convencerles de que abandonen esa situación y acudan a alguno de los centros de acogida con los que cuenta el Consistorio. Aunque la forma de actuación es diferente con cada uno hay un «modus operandi» común: «ganarse su confianza». Tanto Juan Carlos Arellano, director de la Central del Samur Social, como María Jesús Utrilla, directora del albergue de San Isidro, coinciden en que no hay un exacto perfil de un «sin hogar». Arellano detalla que suelen ser hombres entre 45 y 55 años, que consumen drogas, inmigrantes, con una estancia crónica en la calle y, en muchos casos, que padecen enfermedades mentales. «En el centro de Madrid se concentran el 70% de los sin techo», explica Arellano.
Pués bien, las declaraciones de la Sra. Botella responden a la máxima de Goebells.
Lo repiten sin cesar, somos nosotros los que no queremos ir a los albergues, pero recursos hay suficientes.
Falso, absolutamente falso.
Un simple ejemplo. En invierno se abren dos recursos especiales para los indigentes. Mayorales y “El Don de María” (Padre Enrique), además de habitaciones en pensiones.
Todas las personas que abarrotan estos recursos, unas 300 en total, ¿no existen en verano? ¿Es que no querían ir a un albergue, o es que no tenían plaza?
La respuesta es evidente, pero no solo eso. En invierno, sigue habiendo gente durmiendo en las calles, y como ya hemos publicado todos los albergues están abarrotados
No se dejen engañar, por favor, nosotros tenemos nuestros problemas, pero las instituciones no aportan los recusos adecuados para solucionarlos.
Propaganda.
Noviembre 19th, 2006 at 23:06
Pues sí, la verdad es que yo antes me lo creía a pies juntillas, eso de que recursos había suficientes, y me preguntaba por qué la gente que vive en la calle no querían aprovecharlos.
Tate! Y encontré la respuesta en este blog. Por cierto, que el perfil medio que sacan es estupendo. ¿Qué significa “estancia crónica”? Oiga, doctor, es que tengo “estancia crónica” en la calle, ¿me puede recetar unas pastillitas para curarlo?
Noviembre 20th, 2006 at 18:44
“Mire Usté”, Ana Botella se sigue luciendo como gran gestora de las miserias de esta bella villa nuestra, violada por Mister Viagra, el que lo levanta todo.
No entiendo cómo hay personas que se puedan creer las cosas que dice esta persona, tiene una cara de mentirosa que se ve aún en la foto más pixeleada. La sonrisa de la barbie de mi hermana era más natural que la expresión que lleva esta mujer cuando quiere ser simpática. Y La Razón, Cope y demás, ¿qué te van a contar, amigo?
Lo malo es que sigue gastando nuestros impuestos en sus historias sectarias a lo Mensajeros de la Paz, de los que sigue siendo Presidenta Honorífica. Yo no veo estos recursos a donde se destinan los centenares de miles de Euros que gestiona su chiringuito seudo “benéfico” (ni es benéfico ni un servicio social público lo que se presta desde Ortega y Gasset 100).