“Enseñar a pescar”

Se ha abierto un debate interesante en nuestra bitácora. Ya era hora. Parece que vamos consiguiendo nuestro primer objetivo. Por eso queremos sacarlo de los “comentarios” y abrirlo a todos los lectores.

El debate se refiere a las soluciones a aplicar para erradicar la indigencia en España. Nosotros solemos circunscribirnos a Madrid que es donde vivimos, pero se puede ampliar a toda España sin problemas.

La pregunta es ¿basta con dinero? Los hay que mantienen que sí, que esta es la solución y otros mantienen que no que además hay que “enseñar a pescar ” al indigente.

Intentaré dejar muy clara nuestra opinión.

Primero dos preguntas muy ilustrativas.

¿Cual es la diferencia entre un hombre de más de 50 años, con problemas de salud mental o alcoholismo o drogadicción, pero con casa, familia y recursos económicos, y un hombre de más de 50 años, con problemas de salud mental o alcoholismo o drogadicción, pero sin casa, ni familia ni recursos económicos?

La segunda pregunta es ¿es lo mismo enseñar a pescar salmones en el Sella que enseñar a pescar no se sabe qué en el desierto del Sahara?

Cada cual que dé su propia respuesta.

Nosotros no queremos desviar la atención del problema central.

Nosotros exigimos derechos, no caridad.

Los derechos de todos los españoles, recogidos en la Constitución. derecho a una vivienda digna y derecho a una correcta atención sanitaria.

Si se cumplen estos dos derechos, seguro que muchos indigentes aprenderían a pescar por ellos solos.

Usted cree que se puede aprender a pescar desde la calle, cuando una vez recibida la explicación sobre que cucharilla o mosca utilizar, hay que volver a recoger cartones para tratar de dormir en seco.

Y para que todo quede claro, es necesario especificar, insistir, en que estamos hablando de indigencia, no de pobreza o pobreza severa. Es dificil establecer los límites, la frontera entre estos tres estadios, pero la indigencia se explica muy bien simplemente con unos cartones en el quicio de un portal.

Nos parece una verguenza, mejor un escándalo, que en un país como España, potencia industrial, adalid del estado del bienestar, y en una ciudad casi olímpica como Madrid, sigan durmiendo en las calles cientos de personas, cientos de seres humanos, mientras el Ayuntamiento mantiene cerrados recursos que solo abre en la temporada del frío.

Sí, lo primero es el dinero, la ayuda directa, sin intermediarios, y después ya nos enseñarán a pescar, como a otra parte de la población que tampoco sabe pescar.

8 Responses to ““Enseñar a pescar””

  1. Isabel S. Says:

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    NOSOTROS EXIGIMOS DERECHOS, NO CARIDAD
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    Utilizas el término Nosotros, como referido a indigentes, y yo amplío el término a TODOS. Toda persona por el hecho de nacer tiene derecho a una vivienda digna, a una asistencia sanitaria digna, a un trabajo, digno, en definitiva, a vivir lo que nos toque vivir de un modo digno.
    La caridad empieza a aplicarse cuando los recursos se reparten de forma injusta, cuando alguien tiene cuatro y otro tiene uno, cuando alguien explota y usurpa lo que por derecho le corresponde a otro, y entiéndase por derecho, todo aquello que deberíamos tener por el mero hecho de nacer. Y ojo, que aquí la balanza se tiene que equilibrar. Tengo derechos y también obligaciones. Nada cae del cielo y si uno no riega una planta se muere, como el amor, como la vida. En la sociedad en la que vivimos, nos guste o no, hay que ganarse el pan día a día, nada es gratis.

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    SI SE CUMPLEN ESTOS DERECHOS, SEGURO QUE MUCHOS INDIGENTES APRENDERÍAN A PESCAR POR SÍ SOLOS.
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    Totalmente de acuerdo. El cumplimiento y la consecución de los derechos más básicos nos conducen a una sociedad más justa y mucho más sana mentalmente. Creo que cuando una persona se ve en la calle, no es porque le guste, sino porque lo ha perdido todo, y se siente incapaz de hacer frente a determinadas situaciones.

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    USTED CREE QUE SE PUEDE APRENDER A PESCAR DESDE LA CALLE, CUANDO UNA VEZ RECIBIDA LA EXPLICACIÓN SOBRE QUE CUCHARILLA O MOSCA UTILIZAR, HAY QUE VOLVER A RECOGER CARTONES PARA TRATAR DE DORMIR EN SECO.
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    Rotundamente no. En la calle lo único que se puede “pescar” es una pulmonía. Lo primero de todo es dar cobijo a aquellas personas. Un sitio donde dormir y asearse, un plato de comida, y una buena terapia para que recupere la autoestima. Hay que localizar las causas y no sólo fijarnos en los síntomas. Conozco a mucha gente con problemas de piel y los médicos le suministran múltiples cremas con cortisona. Algunos buscan la solución en la cabeza de las personas aquejadas de dermatitis varias. Encuentran lo que muchos ya sabemos. Problemas de soledad, de stress, de agotamiento, de insatisfacción. Lo que quiero decir es que no vale con retirar a un indigente de la calle y trasladarlo a otro lugar. Bien fuera de la vista de la gente o bien colocarlo “ for ever” ( para siempre ) en un centro de acogida. Hablemos con él, veamos qué le pasa, porque ha llegado a esa situación, qué es lo que necesita.

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    SÍ, LO PRIMERO ES EL DINERO, LA AYUDA DIRECTA, SIN INTERMEDIARIOS, Y DESPUÉS YA NOS ENSEÑARÁN A PESCAR, COMO A OTRA PARTE DE LA POBLACIÓN QUE TAMPOCO SABE PESCAR.
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    Por supuesto. Primero, llamémoslo, un tratamiento de choque y luego vamos a hacer un seguimiento de los problemas para dar una solución. Seguramente encontremos que muchos ya saben pescar y que sólo necesitaban una caña y que alguien les volviera a mostrar que hay ríos donde siguen nadando los peces. Unos peces que podemos conseguir. Es posible que a algunos les cueste más que a otros, pero eso, nos pasa a todos. Indigentes o no, lo cierto es que a veces pescar nos resulta bastante difícil. De todas formas,

    Perdón por lo largo del texto. Lo escrito es tan sólo una opinión que no tiene porque coincidir con la de los demás. Creo que en el mundo hay recursos suficientes para todos, pero no son suficientes para satisfacer la codicia de unos cuantos, y cada vez, por desgracia, esos cuantos son más numerosos. Pero eso es otro debate…

    Saludos

    Isabel

  2. terrux Says:

    Es que el dinero que el Gobierno da a las ONGs, primero va para pagar los sueldos de las ONGs. Ese es el problema. Antes Cruz Roja tenía voluntarios, todos voluntarios, pero ahora tienes cientos de profesionales humanitarios. El dinero que antes iba para acción contra la marginación, ahora tiene que ir para pagarles.
    Es lo de siempre, la burocracia sin sentido.

  3. yepp Says:

    Sigo pensando que es cínico exigir a una gente que vive en condiciones de pobreza parecidas a las del tercer mundo que se vaya integrando antes de que se les preste la ayuda que necesita. Entre los comentaristas que abogamos por las ayudas directas, nadie ha cuestionado que se necesitan también - y simultáneamente - los demás apoyos profesionales, sobre todo en los casos de personas con alguna adicción y problemas mentales. Y coincido plenamente con Pedro en que lo de pescar es una imagen facilona y poco reflexionada, sigue siendo vergonzoso e inaceptable que dentro de 2 semanas disfrutemos el invierno mientras cientos de personas estén malviviendo y muriendo en la calle. Todo lo demás son, en primer lugar, debates fantasma que tienen derecho de celebrar en los ilustres colegios de trabajadores sociales, pero que en términos humanos guardan poco valor. Sencillamente, transferir la responsabilidad de salir adelante únicamente a las víctimas, es un precio demasiado alto para poder sostener una sociedad que se dedica al consumismo descerebrado.

  4. Sodapop Says:

    yepp, sé que en tu mensaje te refieres a mi porque fui yo quien habló en primer lugares de los peces que se han ido “multiplicando” como en la Biblia a lo largo de los comentarios… Sin embargo, no sé si te refieres directamente a mis comentarios cuando dices otras cosas, y te agradecería que así lo hicieras para facilitar el diálogo.

    Respecto a los de los “peces”, evidentemente es una imagen facilona y poco reflexionada, escribo un comentario a un post, no hago una tesis doctoral, pero creo que la idea que quería transmitir se ha desvirtuado: abogaba contra la idea de la caridad, de la limosna, del pan para hoy y hambre para mañana que durante tanto tiempo ha marcado nuestro sistema de asistencia social. Frente a ese “dar peces” proponía que muchos de los indigentes no necesitaban tan sólo el dinero del que se hablaba en el otro post, sino también esa ayuda profesional que dices que nadie ha cuestionado hasta ahora (es decir “profesionales que enseñan a pescar”).

    Lo de los debates fantasma de los ilustres colegios, creo que no deberías ser tan despectivo, ya que yo opino y debato sobre mi trabajo y cómo realizarlo mejor o peor. Es aquí donde tengo poder de acción y capacidad para aportar mi granito de arena a mejorar la situación. No tengo el poder de cambiar que se dedique más dinero a la atención de los indigentes en invierno, algo que también me indigna, y que puedo denunciar, pero en lo que no puedo actuar.

    Estoy de acuerdo con el análisis de Isabel sobre la sociedad injusta y desiquilibrada, con Pedro y su exigencia de derechos frente a la caridad o contigo que pides ayudas directas, pero son temas que se me quedan grandes, por lo que prefiero hablar de qué prioridades deberíamos tener los profesionales que trabajamos “en los social” a la hora de hacer nuestro trabajo…

  5. yepp Says:

    A ver, Sodapop, si el objetivo principal es sacar a la gente de la calle, no entiendo porqué seguimos hablando de limosnas. En países tan poco católicos, y menos afines a las limosnas, como Holanda o Dinamarca no tienen reparos en darle dinero a la gente necesitada para que lo gestione, para que pague su alquiler (éste se lo paga directamente servicios sociales al arrendador, sería un chollo para todos los paranoicos dueños de pisitos españoles) y para que le cubre el seguro médico. Aparte, la RMI no guarda ninguna relación con la monedita que uno pueda dar a un indigente que te abre la puerta en el “Mercadona”.

    Ahora, tienes razón, no sé muy bien cúal es el aporte que realizan todas las ONG y asociaciones en todo eso. ¿A cuantas personas habéis sacado de la calle en Madrid durante los últimos 3 meses? ¿Colgarías en la página web de tu institución un informe de las que presentáis a las administraciones públicas para justificar las subvenciones? ¿Realmente crees que al indigente y a las personas con hogar les interesa que vosotros preferís “hablar de qué prioridades deberíamos tener los profesionales” antes de buscar soluciones concretas? ¿En serio debo aceptar que como profesionales pagados sin duda de nuestros impuestos os desentiendáis de las verdaderas problemáticas de tu entorno laboral porqué os “quedan grandes”? ¿Me tiene que preocupar que dependéis de subvenciones que silencian cualquier crítica seria?

    Es que aquí hay un problema moral y estético bastante serio, la gente se está muriendo en la calle, aunque sea poco a poco, lo que angustia a los que tienen (aún) un hogar y espanta a los turistas. No veo hasta ahora cúal es la aportación que se da a eso desde la mal llamada sociedad civil, al parecer siguen siendo los curas y monjas que sueltan las migas. Va a ser que Ana Botella tiene razón regalándoles las ayudas a los Mensajeros de la Paz…

  6. Sodapop Says:

    A ver, yepp, me gustaría que dejaras de malinterpretarme y utilizar esas formas tan agresivas. No sé dónde has leido que yo esté en contra de la RMI, lo he dicho ya en varias ocasiones: ESTOY DE ACUERDO con la renta mínima, pero creo que por sí sola es insuficiente y no acabaría con el problema de la indigencia. No digo ni que tú, ni que Pedro penséis lo contrario, solo que en el post de Victoria ciudad con ley solo se hablaba de dinero.

    Preguntas: ¿A cuantas personas habéis sacado de la calle en Madrid durante los últimos 3 meses?

    A ninguna, trabajo en un centro de acogida de menores en Barcelona.

    ¿Colgarías en la página web de tu institución un informe de las que presentáis a las administraciones públicas para justificar las subvenciones?

    Si tuviera acceso a ellas no tendría ningún problema, es más, me parecería justo que esa información fuera pública, ya que la fundación para la que trabajo recibe dinero de una dirección general.

    ¿Realmente crees que al indigente y a las personas con hogar les interesa que vosotros preferís “hablar de qué prioridades deberíamos tener los profesionales” antes de buscar soluciones concretas?

    Que yo escriba comentarios en este blog no significa que pretenda tener recetas maestras, ni que quiera darle soluciones de vida a los indigentes. Hablo al nivel que me siento preparado, estoy aquí porque aprendo de ustedes sobre este tema que me interesa, y por eso mientras lo hago me limito a comentar desde mi pequeña experiencia. Por desgracia, para este tema, no tengo soluciones concretas, solo opiniones. Tampoco deberías hablar de “vosotros” ya que mi opinión me pertenece a mi, y no debes generalizar por mis mensajes la opinión de todos los trabajadores o educadores sociales que vivimos de tus impuestos y que parece que tanto detestas.

    ¿En serio debo aceptar que como profesionales pagados sin duda de nuestros impuestos os desentiendáis de las verdaderas problemáticas de tu entorno laboral porqué os “quedan grandes”?

    No me desentiendo, entendería que algunas de las quejas que me haces se las hagas a los políticos en materia de bienestar social, pero a mi, que no me conoces, no deberías tratarme de este modo. Si no hablo de temas que me “quedan grandes” en este blog es porque soy humilde, y no conozco lo suficiente el tema como para tener una opinión definida sobre cuáles son las recetas para solucionar “las verdaderas problemáticas” de mi entorno laboral. Tranquilo, eso sí, que para lo que me pagas con tus impuestos me dejo el pellejo y lo hago tan bien como puedo, ya que afortunadamente tengo mucha más preparación y tan buena voluntad como la de un voluntario sin estudios en la materia.

    ¿Me tiene que preocupar que dependéis de subvenciones que silencian cualquier crítica seria?

    Afortunadamente en mi trabajo no me veo obligado a silenciar mis críticas, o a denunciar las cosas que se hacen mal, puesto que no tengo ningún miedo a hacerlo ni me veo presionado a no hacerlo. No sé qué experiencia tienes con los educadores sociales, pero lamento decirte que los que hacemos la atención directa en este entorno laboral bien poco decidimos sobre las subvenciones de las que pueda depender nuestro trabajo.

    Y después de contestar a tus preguntas, te diré que ojalá se cumpliera el artículo 47 de la constitución y TODOS tuviéramos derecho a una vivienda digna por ley. Que intento hacer lo que puedo para cambiar esto, sigo de cerca y participo en los movimientos que están exigiendo que esto ocurra. Es el derecho de todos. Pero sigo creyendo que la indigencia es un fenómeno complejo y no se solucionará con tan sólo dinero.

    Ahora bien, puedes seguir castigándome por ello y por la profesión que desempeño.

  7. yepp Says:

    Sodapop, gracias por tus palabras, ya sabes que sin polémica no hay quién saque adelante los debates en los blogs. Naturalmente, respeto la labor que realizan los trabajadores sociales y soy consciente también de que no reciben suficiente reconocimiento. Creo que su forma de trabajar “a la sombra” beneficia a los que cumplen menos y perjudica a los que se quieren comprometer a fondo.

    Sí sigo pensando que con el dinero se soluciona mucho y sobre todo sin dinero se soluciona poco (ahí tienes razón con el tema de los voluntarios).

    En primer lugar, con algunas ayudas sociales (monetarias) se podría prevenir que un buen número de personas terminaran en la calle cuando tengan problemas laborales, familiares, de salud y/o mentales. Limitaría el coste de reinsertar a esta gente, aparte del coste emocional etc que ya tiene para ellos mismos.

    En segundo lugar, da la impresión que el indigente no tiene derecho a ayudas directas, pero sí obligación a aguantar a una multitud de instituciones y profesionales para que le den lo poco que necesita para sobrevivir. Lógicamente, da la impresión que esto (a) está muy mal organizado o (b) responde a otras prioridades, como la de canalizar los fondos a través de asociaciones para crear empleo y demás. Supongo que son ambas cosas. Moralmente, no tiene justificación, ya que estamos todos de acuerdo que no se puede tolerar que haya personas viviendo en estas condiciones en un país como el nuestro. A pesar de que siempre haya gente que se quiera aprovechar, nadie lo duda, pero lo importante es precisamente romper con este discurso neoliberal-darwinista de culpabilizar a los más débiles de las condiciones a las que, entre otras razones, los ha conducido el orden económico en el que vivimos.

    Tercero, creo que deberíamos ser conscientes de que la indigencia está vinculada con el mercado laboral e inmobiliario. Hay que estar preparado para lo que se avecina, porqué no parece que el “aterrizaje” de los precios de la vivienda sea suave, más bien al contrario, es probable que algún día simplemente explote la burbuja (como ha pasado en muchos otros países) y con ella haya muchas más personas perdiendo su vivienda y acabando en la calle. Pregúntaselo a los argentinos, por ejemplo.

    Así que, Sodapop, creo que a todos nos viene bien debatir este tema un poco más calurosamente ¿verdad?

  8. FINA Says:

    Se que llego tarde a este debate, pero por lo que he leido coincido en que la solución de este problema no está solo en el dinero, pero ¡caray como ayuda!,en algunos casos, sin embargo en otros te hunde más en la miseria. No existen dos personas iguales como problemáticas tambien, por lo que cada caso requiere su solución.Comentar que para mí, cada minuto en el que a través de un pequeño paso, se consiga cambiar una situación, me parece estupendo.
    Al fin y al cabo todo se mueve con dinero y emociones, y de las últimas los “desheredados” saben un rato largo.

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