Hoy publica el periódico “20 minutos” la siguiente noticia:
El Ayuntamiento dará cama y desayuno a 1.619 sin techo durante la campaña de frío.
Abrirán tres nuevos centros de indigentes.
El Ayuntamiento de Madrid incrementará en 491 las plazas de los albergues para indigentes durante los meses más fríos.
Ana Botella cree que el despliegue es suficienteLa oferta total será de 1.619 camas repartidas en seis instalaciones públicas, tres privadas y 4.500 estancias en pensiones.
La concejala de Servicios a la Ciudadanía, Ana Botella, aseguró que las plazas de este dispositivo especial (que se activa todos los inviernos y que en esta ocasión tiene 107 plazas más que en la campaña del frío de 2005) serán suficientes para garantizar albergue a todas las personas sin hogar que las pidan.
Sin embargo, expresó su temor a que la avalancha de subsaharianos llegados en cayucos desborde la oferta prevista: “No sabemos realmente cuántos han llegado a la ciudad ni tenemos manera de saberlo, sólo espero que no nos veamos desbordados”, dijo.
Espero que no nos veamos desbordados
El Consistorio anunció que, coincidiendo con la campaña del frío, se abrirán en Madrid tres nuevos centros para personas sin hogar: dos en Arganzuela y Centro, con 30 plazas cada uno, y otro especializado en personas con problemas de salud mental, llamado La Rosa y ubicado junto al albergue de San Isidro, en la Casa de Campo.
Hasta el mes de marzo
Mayoritariamente son hombres y un 52% del total son extranjerosLa campaña del frío tiene un presupuesto de más de un millón de euros. Se puso en marcha el viernes y durará hasta el día 30 de marzo.
El año pasado, la ocupación de los albergues fue del 92%. Mayoritariamente, hombres y en un 52%, extranjeros.
Es nauseabunda la utilización que se hace de los subsaharianos para enmascarar el problema. El auténtico problema es que no hay plazas para todos, vengan o no vengan subsaharianos.
En primer lugar y me repito, todas las personas que abarrotarán las llamadas “plazas del frio”, ya estaban en las calles en primavera, verano y otoño, porque no había plazas para ellos. Y no había habido ninguna avalancha de subsaharianos, ¿verdad?
En segundo lugar, en “el padre Enrique”, sitio tercermundista, donde se duerme en esterillas de plástico negro sobre el suelo, ayer durmieron 130 personas, cuando la capacidad oficial es de 80 plazas.
En tercer lugar, lo que sibilinamente se cita como 4.500 estancias en pensiones, quiere decir 4.500 dividido entre 120 noches(cuatro meses), es decir 37′5 habitaciones. ¿A que ya no parece tanto?
En cuarto lugar el nuevo centro de La Rosa, ya existe y es conocido en la calle como “la cristalera”.
En quinto lugar, me comprometo a presentarle a la Sra. Botella a unos cuantos colegas de la calle que están pidiendo plaza en albergues y no se las pueden dar porque están completos.
Usted Sra. Botella dice, sin ningún rubor, “aseguró que las plazas de este dispositivo especial (que se activa todos los inviernos y que en esta ocasión tiene 107 plazas más que en la campaña del frío de 2005) serán suficientes para garantizar albergue a todas las personas sin hogar que las pidan.”
Sabe usted, sra. Botella que en el albergue de San Juán de Dios hay más de 100 plazas menos porque se han dedicado a geriatría.
Espero que si hay una sola persona durmiendo en la calle por falta de plazas, y ni si quiera pido plazas dignas, tendrá la decencia de presentar su dimisión en el cargo que ocupa.
Por favor lean ustedes algunos de nuestros artículos ya publicados.
“La vida sigue igual”
“Propaganda”
Produce nauseas, es nauseabunda la manipulación de la información sobre la indigencia.
Asco, mucho asco y la gente sufriendo.