“Sábado, sabadete… cacerolada”

Este sábado, el 21 de octubre, los vecinos de La Corredera Baja se manifestaron en contra de los indigentes.

La manifestación la encabeza el dueño del bar de la esquina. Es el que organiza todo y a él se unen los vecinos. Cacerolada por todo lo alto.

Los indigentes se defienden y silban e insultan a los manifestantes. Estos devuelven los insultos. Hijo de tal, hijo de cual y otras variedades. Algunos indigentes salen del comedor haciendo gestos obscenos.

La policía bien, en su papel, calmando los ánimos y evitando posibles enfrentamientos.

Al final ¿qué? ¿Cuál es el problema?

El dueño del bar aduce que está hasta “los mismos” de que entren en su bar los indigentes diciendo ” deme un vaso de agua para tomar una pastilla”, “¿puedo pasar al water?”. El indica que pierde clientes.

Los vecinos dicen que a las horas del reparto de comida tienen sus portales ocupados, no pueden entrar ni salir e incluso algún indigenmte les dice “o me das un euro o no te dejamos salir”. Tambíen están hartos de que hagan pis en la calle y de que tiren los restos de comida a la misma.

Tienen casi toda la razón.

Veamos a la otra parte. Los indigentes llevan yendo a la Hermandad del Santo Refugio desde 1877. Por lo tanto aducen que a los vecinos no les ha pillado de improviso la situación y que ya la conocían cuando compraron o alquilaron sus casas.

También dicen que si hacen pis en las calles es porque están acostumbrados a no poder entrar en un local público, porque no les dejan entrar o les humillan.

Tienen casi toda la razón.

El problema como ya hemos indicado en estas páginas se solucionaría si los autenticos responsables de la situación, es decir el Ayuntamiento y la Comunidad dieran camas a todos y también el servicio de comidas y cenas y también una buena asistencia sanitaria y también una buena ayuda a la búsqueda de empleo.

¿O no es su obligación? Los impuestos también se pagan también para esto.

Desde el siglo XIX la situación es la misma. Las ciencias avanzan que es una barbaridad pero los servicios sociales no se modernizan ni por casualidad.

Dentro de poco nuestros políticos decidirán, como siempre hacer una remodelación de la calle, como ya lo han hecho de tantas plazas. El problema es que esta vez tendrán tambien que reestructurar a la Hermandad del Santo Refugio y no creo que sea tan fácil.

Lo único importante no es el bienestar de los ciudadanos, su buena salud, su buena alimentación, lo único importante es que no se les vea en barrios céntricos, que desaparezcan, que se marchen, a ser posible fuera de la M-30. En los “otros” barrios molestan menos.

En fin sábado, sabadete… cacerolada.

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