“Despedida, no, mejor hasta luego”

Mi amigo Ricardo se tiene que ir del albergue. El día 5 de octubre es la fecha.

Él lleva dos meses cobrando el RMI (326€ mensuales, sin pagas) y las normas son las normas. No solo las del albergue donde vive, sino las del “stablishment” de lo social.

Se supone que con esa pingue cantidad él se alquilará una habitación, para desde ahí buscarse un trabajo que le permita salir adelante.

Evidentemente ante la falta de plazas de albergue en Madrid, otros indigentes tienen derecho a la plaza. ¿Sr. Calvo no decía Ud. que había plazas para todos?

Sé, estoy seguro, que mi amigo Ricardo más tarde o más temprano va a salir adelante. Pero se imaginan lo que pasaría con alguién que tuviera otras “debilidades”, no solo las de salud de mi amigo.(”Entrevista al “osito” Ricardo) O que tuviera cerca de los 60 años y cansancio vital. O todas las cosas a la vez.

Pues que sería uno más de los que reencontramos permanentemente entrando y saliendo de “la calle”. La verdad no lo ponen fácil.

Pero como decía un amigo mio “esto es lo que hay y no hay más”.

Por cierto ¿se acuerdan ustedes de la petición que lanzó mi amigo desde estas páginas? Un local por unos meses. (”Peticiones al oyente”)

¿No hay nadie que le pueda prestar, como él dice, “un cuchitril o lo que sea”?

Se lo merece. POR FAVOR.

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