“Los derechos del “ganadero”.

Ya lo he escrito otra vez pero creo que lo debo escribir tantas veces como haga falta.

Voy a poner un ejemplo para intentar que quede claro.

Mi buen amigo “el ganadero”, le llamamos así porque tiene perros y muchos gatos viviendo con él, lleva seis años en la calle. Antes era un magnífico cocinero en buenos y conocidos restaurantes de Madrid. A algunos en los que estuvo fuí yo en mi “otra vida” así que debimos coincidir sin conocernos.

Ahora charlamos muchas veces de los viejos tiempos e incluso hemos encontrado conocidos comunes. Es una buenísima persona siempre preocupada por sus amigos, a los que nos trae muchas veces regalos. A mi en concreto me ha regalado una mochila Nike nueva y una raqueta de tenis, de las antiguas de madera, con su cordaje intacto y sus presillas de metal. Podría haberlos vendido para mejorar su vida pero me los regaló con cariño.

Él ha tenido algunos problemas personales que le destrozaron su vida y su autoestima.

Pero sigue cocinando en su actual “hogar”, esplendidamente como siempre. Ahora bebe para olvidar.

No diré donde vive para que no le molesten, solo añadiré que lo hace en soledad, sin compañía, salvo sus animales. Es un magnífico sitio en el que nadie le molesta y está, para los curiosos, dentro de la M-30.

La cuestión que quiero plantear es: un español al que en un momento de su vida todo se le viene abajo ¿tiene “derecho” a la ayuda de las instituciones o solo tiene derecho a la caridad?

Esta es la gran pregunta. Es muy importante si la analizamos bien.

Si existe “el derecho”, este se puede exigir. Se puede reclamar cuando no funciona correctamente e incluso se puede denunciar judicialmente.

Además los españoles a los que afecta este asunto tendrían el deber y el derecho de conocer claramente sus “derechos”. Habría que hacer una campaña informativa explicando sus derechos a los indigentes. Que yo sepa nadie lo ha hecho. Ni el Gobierno ni el Ayuntamiento, ni la Comunidad ni las ONG´s. De hecho se ocultan.

Por ejemplo uno de estos derechos sería el de la correcta atención sanitaria. ¿Cree usted, amable lector, que el alcoholismo, la drogadicción o los problemas mentales están bien tratados por la seguridad social en este pais? Pues imagínese usted el servicio que reciben los indigentes.

!!Si yo les contara cuantas personas hay en la calle con alguno de estos problemas¡¡ Problemas que les impiden volver a sus vidas anteriores.

Las personas con dinero, los ciudadanos de pro, ¿no se drogan, no tienen problemas con el alcohol o no tienen problemas mentales? Pero ellos pueden llegar a solucionar sus problemas si quieren.

O alguien sin vivienda ¿tiene derecho a entrar en un albergue? y ¿por cuanto tiempo? O ¿el Estado tiene la obligación de pagarle una pensión o una habitación?

Como no me quiero extender pasaremos al otro lado de la moneda, la caridad.

Si un español que viva en Madrid, no hablo de otras autonomías porque no conozco la situación, en situación de precariedad extrema quiere alimentarse o vestirse ¿dónde debe acudir?

Pues por supuesto a una institución religiosa. Todos los comedores, salvo San Isidro que solo sirve a sus “clientes/usuarios”, pertenecen a la Iglesia. Todos los sitios donde se puede conseguir un bocadillo, los dos principales albergues de Madrid y por supuesto los roperos.

Por no hablar de Cáritas, su nombre ya lo explica.

Este es el gran problema, lo vuelvo a repetir. El concepto sigue siendo el de “la caridad” no el de “el derecho”.

Al famoso estado laico no le interesa asumir los costes de la indigencia. Prefiere disimular y seguir como estamos. Es mucho más barato.

Despues de todo ¿quienes somos los indigentes? Cuatro desgraciados que nunca vamos a protestar porque bastante tenemos con sobrevivir.

Mientras no se produzca este cambio de mentalidad los indigentes no tendremos esperanza.

One Response to ““Los derechos del “ganadero”.”

  1. indigencia » Blog Archive » “Radio con Pedro Cabrera.” Says:

    […] Pedro Cabrera habló de “derechos, no caridad”. Punto este importantísimo, la base de posibles mejoras. Estamos absolutamente de acuerdo con él, llevamos bastante tiempo reclamando lo mismo. […]

Leave a Reply