Archive for Septiembre, 2006

¿ O.N.G.?

Viernes, Septiembre 29th, 2006

¿Que quiere decir O.N.G.? Organización No Gubernamental. Y eso ¿qué es?

El Banco de Santander ¿responde a esta definición? Y ¿la cadena Vip’s? No parece que ambas sean Organizaciones Sí Gubernamentales, ¿no?, luego, se podrían acoger a la definición.

“El Mundo”, “El País” o “La Razón”, periódicos nacionales, también responden a la definición. De hecho si les acusaran de gubernamentales seguro que se sentirían ofendidos.

Entonces ¿cual es el motivo de esta definición?

En primer lugar sería necesario aclarar que, como tal, no existe ninguna figura legal. Es decir, usted funda o constituye una asociación o una fundación y luego “la llama” O.N.G.

Y digo la llama, porque asociaciones y fundaciones las hay de todo tipo, deportivas, artísticas, lúdicas, religiosas, etc.,etc. y algunas O.N.G.’s.

Y ¿por qué funda alguién una asociación o una fundación en vez de una S.A. o una S.L.?

Evidentemente por la facilidad de constitución, por las menores exigencias contables y por los beneficios fiscales. Y sobre todo porque nadie le exigirá nunca resultados.

Vamos a poner un ejemplo. En un mercado normal, díganme ustedes que empresa sobreviviría.

Una O.N.G. con 3 millones de € de presupuesto anual, que tiene 60 personas de plantilla y seis sedes por España. Su objetivo, el de todas a las que me quiero referir, sacar a la gente de “la calle”.

Los resultados de su gestión son: una media de 50 “clientes/usuarios” diarios en sus centros de día, con talleres de pintura, literatura, cine, etc. Un montón de excursiones anuales, con una media de 7 asistentes a las mismas. Un centro de teatro con 6 indigentes participantes. Mágníficas campañas de imagen y promoción. Etc., etc. Y dos pisos de reinserción. De estancia temporal.

Otra O.N.G. con 300.000 € de presupuesto. Doce personas de plantilla. Veinte pisos alquilados a 700€ mensuales = 168.000€ anuales. Es decir, al menos 60 indigentes, personas de “la calle”, viviendo en ellos, es decir, fuera de “la calle”. Lo que quiere el Sr. Calvo ¿o no?

Seguro que ustedes piensan que la segunda cumple mejor los objetivos y además es más barata. Pues se equivocan. Según la doctrina oficial es mejor la primera, porque nuestros problemas son transversales y esto es muy dificil. Además es mejor fiscalmente para los patrocinadores.

No tengo ganas de seguir escribiendo porque me estoy poniendo de mal humor.

¿Se imaginan el ahorro que supondría para todos, Ayuntamiento, Comunidad de Madrid, Fondo Social Europeo, patrocinadores privados y personas de buena voluntad que aportan dinero, el simple hecho de alquilar algunas de tantas casas vacías de Madrid y permitir a los famosos “sin hogar” vivir en ellas?

¿De que vivirían los albergues? y ¿las O.N.G.’s que se dedican a ellos?

Sí, lo sé, los alcohólicos seguirían siendolo, ¿pero es que ahora les curan? Y ¿los drogadictos? Lo mismo.

Pero ¿y la dignidad y tranquilidad que obtendrían los indigentes? A lo mejor hasta se planteaban intentar dejar sus adicciones.

¿Cual es el problema de fondo? Nadie exije nunca resultados a una O.N.G. A una empresa privada se los exijen sus acionistas, y si la empresa no es rentable se cierra.

¿Cómo se cifra la rentabilidad de una O.N.G.? Este es el autentico problema. ¿En que se cifran los “beneficios” de una O.N.G.?

Una O.N.G. no quiebra por sus resultados negativos, quiebra por falta de patrocinadores.

Y a estos no les importan los resultados sino la desgravación fiscal.

“Despedida, no, mejor hasta luego”

Viernes, Septiembre 29th, 2006

Mi amigo Ricardo se tiene que ir del albergue. El día 5 de octubre es la fecha.

Él lleva dos meses cobrando el RMI (326€ mensuales, sin pagas) y las normas son las normas. No solo las del albergue donde vive, sino las del “stablishment” de lo social.

Se supone que con esa pingue cantidad él se alquilará una habitación, para desde ahí buscarse un trabajo que le permita salir adelante.

Evidentemente ante la falta de plazas de albergue en Madrid, otros indigentes tienen derecho a la plaza. ¿Sr. Calvo no decía Ud. que había plazas para todos?

Sé, estoy seguro, que mi amigo Ricardo más tarde o más temprano va a salir adelante. Pero se imaginan lo que pasaría con alguién que tuviera otras “debilidades”, no solo las de salud de mi amigo.(”Entrevista al “osito” Ricardo) O que tuviera cerca de los 60 años y cansancio vital. O todas las cosas a la vez.

Pues que sería uno más de los que reencontramos permanentemente entrando y saliendo de “la calle”. La verdad no lo ponen fácil.

Pero como decía un amigo mio “esto es lo que hay y no hay más”.

Por cierto ¿se acuerdan ustedes de la petición que lanzó mi amigo desde estas páginas? Un local por unos meses. (”Peticiones al oyente”)

¿No hay nadie que le pueda prestar, como él dice, “un cuchitril o lo que sea”?

Se lo merece. POR FAVOR.

“Organigrama”

Jueves, Septiembre 28th, 2006

Alguien me hace llegar este divertido montaje.

Parece el organigrama de “Avoresa” (”La perversión del sistema”)

indigentes

“Como los guardias de tráfico”

Martes, Septiembre 26th, 2006

Este interesante artículo aparece en La broma. Estamos evidentemente de acuerdo con su tesis y nos parece una gran reflexión.

Como los guardias de tráfico

Si Galeano dice que “hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de las cacerías las seguirán escribiendo los cazadores”, los periodistas sociales venimos a ser un poco como los periodistas de los leones.

Pero en realidad quienes mejor podrían contar su historia son los mismos leones.

Por eso personalmente sueño con que el papel del periodista no sea tanto citar como ayudar a que las personas -por sí mismas- utilicen sus propias herramientas y canales de comunicación y no deleguen en los medios de comunicación su capacidad para expresarse.

Para mí, el futuro de los periodistas está más en que seamos orientadores, capacitadores, guardias de tráfico… y en que las personas que necesitan comunicarse tengan su propio vehículo para hacerlo y sean lo más autónomos posibles.

” 0′7 “

Martes, Septiembre 26th, 2006

Hoy he leido la noticia sobre las O.N.G’s. La petición del 0′7. Igual que la Iglesia Católica.

Me parece estupendo. Estoy totalmente a favor. Pero………

Yo exigiría a cambio una condición. Solo una, pero fundamental.

Dinero a cambio de objetivos cumplidos. O para cumplir objetivos fijados.

Como cualquier empresa y para mantenerse en el mercado, las O.N.G.’s deben ser eficientes y eficaces. Deben acometer unos objetivos concretos, pactados y cumplirlos.

En el caso que a nosotros más nos interesa, el de la exclusión social o indigencia, como prefieran, el objetivo se debería cuantificar en número de personas que han conseguido abandonar “la calle”.

Los medios a utilizar podrán ser los que ellos elijan, pero el único objetivo debe ser conseguir que disminuya el número de indigentes en “la calle”.

Todo lo demás, talleres varios, excursiones, teatros, fiestas, etc. etc. deberían cuantificarse solo en función de su utilidad para conseguir el objetivo “sacar a la gente de la calle”.

El balance social que propugnan algunas O.N.G.’s me parece correcto, con la inclusión de los objetivos cumplidos.

Así solo seguirían en el “mercado social” las empresas más rentables socialmente.

Espero que todos lo veamos. Por nuestro bien.

“El gran Antonio”

Martes, Septiembre 26th, 2006

Hace unos doce días publiqué en esta bitácora un arículo que se titulaba “Negar un plato de comida”
Hoy me siento en la obligación de volver a denunciar la situación en ese comedor. Verán ustedes porqué.

Hace un par de días caducaba la tarjeta de un indigente. Él lo sabía, pero confiando en la humanidad de la gente, decidió acudir un día más a comer.

El vigilante de la puerta, que le conocía, no le puso ningún impedimento y le dejó entrar.
Concha, la inefable Concha, personaje bondadoso conocido por los indigentes madrileños, tampoco le puso ninguna pega y le dejó pasar al comedor, a comer.
Él, encantado y aliviado, cogió su bandeja, le sirvieron, se sentó en una mesa y empezó a comer. Hasta aquí todo bien.

De improviso mientras estaba comiendo, apareció “el gran Antonio”, el nuevo asistente social del comedor. Sin dilación le espetó: “Levantese ahora mismo y vayase. Deje la comida en la bandeja. Usted no tiene derecho a comer aquí”. Todo es to delante de todo el mundo, con una gran falta de tacto.

Nuestro indigente, humillado como tantas veces, obedeció, desperdiciando toda la comida que tuvo que tirarse a la basura. Yo le habría tirado la bandeja encima. Por supuesto por la hora que era se quedó sin comer ese día.

No contento con esto, “el gran Antonio” se dirigió al vigilante: “la próxima vez que deje pasar a alguién con la tarjeta caducada, dare parte a su empresa de su actitud.”

Este nuevo asistente social, “el gran Antonio” es el sustituto de Juán Carlos, un asistente encantador, educado y listo, que por desgracia se largó desesperado de la situación, de no poder hacer nada por la gente. Yo hablé muchas veces con él y me contaba sus puntos de vista. Por fin encontró otro trabajo -nada que ver con la asistencia social- y se fué corriendo.

Volviendo al “gran Antonio” debo añadir que me han contado que cuando alguién le habla de nuestra bitácora contesta muy airado: “Eso no lo leais. Es un revolucionario, un tal Pedro y eso no vale para nada”. Nos sentimos reconfortados.

Da toda la impresión de que a este chico le han dado un carguillo y se le ha subido a la cabeza. Se debe creer alguién importante. Desde luego se está haciendo famoso entre los indigentes por su despotismo y su arbitrariedad. Ya me han contado muchísimos casos de indigentes que se muestran quejosos con su proceder.

Y yo me pregunto, mientras tanto que hace Alejandro, el otro y más antiguo asistente social de ese comedor. Él es un tipo razonable y con mucho mejor talante. ¿No piensa o no puede intervenir?

Y la buena de Concha, o sus compañeras Las Damas Apostólicas. Ya sé que tienen firmado un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid y han delegado la gestión. Pero ¿no son conscientes de que también afecta a su buen nombre? Y además ella y ellas no negarían nunca un plato de comida.

Como siempre vuelvo a hacer la misma pregunta ¿dónde se puede reclamar?

Como siempre en nuestro caso ¿las reclamaciones? al maestro armero.