“Discriminación positiva”
Jueves, Agosto 24th, 2006Estos días he leido dos noticias que me han puesto los pelos de punta o los vellos como escarpias, que dice un amigo de la calle.
La primera, del 31 de julio se publicó en “El Mundo”.
INFORME DEL INE: CASI EL 20% DE LA POBLACIóN RESIDENTE EN ESPAñA VIVE POR DEBAJO DEL UMBRAL POBREZA
” Los grupos con mayor tasa de pobreza: personas de 65 o más añosy menores de 16 Cerca del 20% de la población residente en España está pordebajo del umbral de pobreza relativa, una cifra que se sitúa enel 51,8% entre los mayores de 65 años que viven solos, según elInstituto Nacional de Estadística (INE).
De acuerdo con el INE, una persona que vive en un hogar con ingresos inferiores a los 6.278 euros anuales se encuentra ensituación de pobreza relativa. En el caso de la población residente en España (44,3 millones), casi el 20% está por debajo de ese umbral, ligeramente superior entre las mujeres que entre los varones. Los grupos de edad que registran mayores tasa de pobreza son laspersonas de 65 o más años y los menores de 16 años, con el 29,6%y el 24,3%, respectivamente. Sin embargo, entre los mayores de65 años que viven solos la tasa alcanza el 51,8%.
Los parados, más pobres según la relación con la actividad económica, los desempleados, con un 40%, son los que registran una mayor tasa de pobreza. ”
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La segunda el 3 de agosto en la página de noticias de Yahoo
“Los extranjeros tienen más posibilidades de salir del paro que los españoles”
MADRID, 3 (EUROPA PRESS)
“En España los extranjeros tienen más posibilidad de encontrar empleo que los españoles. Así lo revela un estudio encargado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales para analizar la capacidad de los parados para encontrar trabajo y las variables que influyen en la misma.
Este informe apunta que tan solo un 15 por ciento de los más de dos millones de parados que registraban las oficinas del Inem al cierre del año pasado tenían pocas posibilidades estadísticas de encontrar un empleo.
Según este estudio, son factores determinantes a la hora de salir del paro la percepción de determinadas prestaciones -que es un elemento negativo, especialmente si se cobran ayudas asistenciales o subsidios para mayores de 52 años o de la Renta Activa de Inserción-, el ámbito geográfico de búsqueda -cuanto más amplio sea más posibilidad hay de lograr empleo- y la antigüedad de la demanda.
Además hay otras variables que también influyen, como el sexo -es más difícil salir del paro para las mujeres- o la edad -a mayor edad menos posibilidades-.
Así, el estudio refleja que no todos los parados tienen las mismas posibilidades de encontrar empleo.
Además de indicar que los extranjeros tienen, por su perfil, más posibilidades que los españoles para encontrar empleo también retrata el perfil del demandante de empleo que lo tendría más difícil a la hora de encontrar trabajo.
Sería el del trabajador con una antigüedad de un año o más, que circunscriben su ámbito de búsqueda a su término municipal, que demandan menos de tres ocupaciones, y que pertenecen al colectivo específico de perceptores de subsidio de mayores de 52 años y de beneficiarios de la RAI. Estas cinco variables se daban en el 15 por ciento de los 2.102.936 parados que el Inem tenía registrados a finales de 2005.
EL 19,3% con muchas posibilidades.
En el otro extremo se encuentran el 19,3 por ciento de los parados que no cuentan con ninguna variable de exclusión y por tanto tienen muchas posibilidades de encontrar trabajo. Casi el 30 por ciento de los parados presentaban índices de ocupabilidad baja, el 36,2 por ciento media.
El estudio, elaborado por los profesores Luis Toharia, Claudio A. Prudencio y José Ignacio Pérez Infante, a petición del departamento se presentará el próximo mes de septiembre y pretende analizar las característica de los inscritos en el Inem para distinguir entre quienes realmente quieren trabajar y quienes se dan de alta por otras razones.
En todo caso, desde el Ministerio de Trabajo quieren dejar claro que los resultados de este informe no van a alterar la cifra total o la clasificación de los parados registrados ni tampoco supondrán ningún cambio en la actual normativa sobre prestaciones por desempleo. ”
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Que quieren que les diga. Mi primera reacción ha sido de pánico. La segunda de sorpresa por no oir comentarios, ni ver artículos de opinión en los periódicos, ni tan siquiera oir comentarios de los partidos políticos.
No se si se han dado cuenta pero la noticia dice que uno de cada cinco residentes en España esta por debajo del umbral de la pobreza, es decir sobrevive con menos de 500€ al mes.
¿Pero esto no era el estado del bienestar?
España sigue creciendo gracias a la demanda interna. Lo habran leido muchas veces. Pero es una verdad a medias. Lo que indica es que la demanda crece porque cada vez somos más, la inmigración, pero la capacidad de demanda individual no crece, es más decrece.
Si a todo esto le añadimos que los inmigrantes tienen más facilidad o posibilidades que los españoles, ¿que nos espera a los españoles con más de 40 años que estamos en la calle, o en un albergue, o cobrando el RMI, o el subsidio de más de 52 años? ¿Tenemos alguna posibilidad de salir de esta situación? La respuesta a gusto del consumidor.
La única solución que es posible aplicar es “la discriminación positiva”.
Un gran problema del colectivo indigente es precisamente que no es un colectivo, ni se siente como tal, ni puede asociarse -todos queremos salir del mismo- y por lo tanto no es capaz de hacer oir su voz para exigir sus derechos y para que se oigan sus peticiones.
Un enorme número de colectivos se hacen oir y consiguen sus reivindicaciones. Además de las más comunes muchos han conseguido lo que antiguamente se llamaba “un trato de favor” y ahora se llama “discriminación positiva”.
Pués bien, los indigentes reclamamos la existencia de una discriminación positiva hacia nosotros.
Pedimos ayuda para encontrar donde dormir si conseguimos un trabajo. En los albergues, quiero suponer que solo por problemas de logística, no hay facilidades para poder dormir en los mismos cuando uno consigue un trabajo.
Nosotros no nos solemos colocar de directores de marketing o como especialistas en telecomunicaciones. Tampoco como políticos. No, más bién siempre se consiguen trabajos de vigilancia -vigilantes jurados, controladores de seguridad o conserjes de noche (se acuerdan de la película de Liliana Cavani)- hostelería -camareros o cocina- y construcción.
Normalmente, en los dos primeros sectores los puestos de trabajo tienen horarios nocturnos o de final en la madrugada. Pués bien los horarios de los albergues no permiten volver a sus instalaciones en estos horarios con lo cual el indigente que encuentra uno de estos trabajos o bien lo deja o bien se va adormir a la calle durante el primer mes de trabajo. Puedo contar varios casos de amigos mios que lo han sufrido en sus carnes.
Los salarios que se consiguen no suelen ser espectaculares, ¿verdad?.
Me pregunto ¿sería posible que las instituciones financien al menos una parte del alquiler de un piso o una habitación durante los primeros meses laborales, para permitirnos salir adelante sin tantos agobios. Piensese que cuando se empieza a trabajar ya no se puede ir a los comedores sociales ni a por los bocatas. Y habrá que pagar una fianza de la vivienda. No se olviden de que no poseemos nada -”in digere”-.
Sería posible que el Ayuntamiento y la Comunidad dieran preferencia en la contratación a los indigentes, como ya se hace con mujeres, mayores, discapacitados, etc.
Se me ocurren al menos otras cien maneras de introducir la “DISCRIMINACIÓN POSITIVA” en la ayuda al los hombres y mujeres de la calle, pero como no formamos un colectivo nuestra voz ¿será oida?, y para colmo solo somos 6.000 en Madrid, número escasísimo para que tengamos el mínimo interés político.
¿Alguién nos quiere ayudar?